hay Boquita de mi vida,
Boca de mi alma,
por vos muchas tardes
lloré perdiendo la calma.
por vos fui capaz
de las cosas más locas,
todo por seguirte,
porque te quiero Boca.
Te alentaré por siempre
de visitante y local,
desde cualquier punto,
platea o popular.
En todas las canchas
donde juguemos
hasta el final del partido
te alentaremos.
Domingo a domingo
se repite la gran fiesta,
y el resultado del encuentro
no me molesta.
Porque te quiero
y nunca te abandonaré
aún en las peores
campañas juro no te dejaré.






























